Cada año se diagnostican en España 1.400 nuevos casos de cáncer infantil. El ejercicio físico se ha convertido en una herramienta no farmacológica fundamental durante el tratamiento y en las fases posteriores de mantenimiento y seguimiento. Incrementa la fuerza muscular de los niños, disminuye los niveles inflamatorios sistémicos y mejora la función inmune, reduciendo la fatiga.
Por este motivo, Fundación Aladina ha desarrollado las Becas Deportivas Aladina para niños con cáncer y cuidadores. A través de estas becas sufragan terapias especializadas de ejercicio físico para niños y adolescentes enfermos de cáncer impartidas en un centro especializado por la doctora en Actividad Física y Salud, Elena Santana.
"Los niños con cáncer deben hacer ejercicio físico porque ayuda a mejorar la tolerancia a los tratamientos y contribuye a paliar los efectos secundarios." – Elena Santana