Mejorar la calidad de vida de los pacientes, aumentar su supervivencia y disminuir la incidencia de cáncer de mama en nuestra sociedad.
Existe evidencia de la importancia de que los buenos hábitos de vida, incluido la práctica de ejercicio físico, tienen impacto en la prevención del cáncer de mama. Cuando se padece, son conocidos los beneficios a nivel de la mejora de calidad de vida, la tolerancia al tratamiento y la reducción de los efectos secundarios de éste; y parece también de la reducción del riesgo de recurrencia.
El Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de mama está desarrollando una línea innovadora de trabajo en Ejercicio Físico Oncológico, entendiendo este como “el ejercicio pautado y controlado por un profesional, que se realiza para reducir o prevenir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos de forma individualizada, y que, por sus efectos globales en el organismo, mejoran la salud, la calidad de vida y la supervivencia de las pacientes”. Para ello se está actuando a tres niveles: investigación, formación y divulgación.
- Investigar los beneficios a nivel clínico y molecular del ejercicio físico en pacientes con cáncer de mama
- Formar a profesionales capacitados para ofrecer y hacer seguimiento de programas individualizados de ejercicio físico a los pacientes de cáncer de mama. Así como formar a los profesionales de la salud sobre la evidencia existente sobre los beneficios de que sus pacientes sigan programas de ejercicio.
- Informar a pacientes y sociedad en general de los beneficios de unos hábitos de vida saludables en la prevención del cáncer, así como proporcionar orientación específica a los pacientes para iniciarse o continuar con el ejercicio físico durante o después del tratamiento (tipo de ejercicios, intensidad…) y las ventajas en su tratamiento para evitar recaídas y mejorar su calidad de vida.
Más de 32.000 mujeres son diagnosticadas cada año en España de cáncer de mama.
GEICAM (web)



